martes, 9 de diciembre de 2014

La quinta temporada de ‘Louie’ tendrá 7 episodios



Después de que la comedia Louie, que protagoniza Louis C. K., haya alcanzado en su cuarta temporada la más alta expresión de calidad, se anuncia que habrá quinta, aunque solo constará de siete episodios.

La libertad argumental de esta serie la ha trasladado de un formato urbano y realista en el que las peripecias de un cómico de bar se desarrollaban un poco en la estela de Seinfeld y la posterior serie de su creador, Larry David, hasta un rincón menos previsible.

Los últimos capítulos de Louie se han convertido en una tragicomedia moral sobre la soledad, la paternidad, el miedo y la incomunicación, temas tan enormes que solo un tipo que hace chistes puede tratar sin ruborizarse. La mejor manera de comprobar el éxito de un formato es ver cómo surgen en su estela versiones similares.

Louis C. K. esconde en la abreviatura su apellido de origen húngaro Skélezy. Aunque su primera lengua fue el español, ya que se crió en México, termina por ser un producto natural de la gran urbe estadounidense. Divorciado con dos hijas, en la serie se permite viajes al pasado cuando era un estudiante mediocre con inclinación por las drogas y las malas compañías, pero también una mirada al negocio de la comedia de bar en el que ha triunfado. Sus relaciones sentimentales tienen algo de búsqueda del ideal, aunque casi siempre empujadas al rincón patético del fracaso.

Lo mejor de su comedia es que se ennegrece y se transforma en un comentario actual, no en una fórmula previsible en la que los capítulos se construyen con risas medidas bajo una partitura de lata de conservas.

No quedan fuera ni sus miedos ni sus carencias, tampoco la chanza sobre su aspecto físico, su glotonería y su fofez. Hay artistas invitados y concesiones al guiño profesional, pero nada que lo aparte demasiado del relato en primera persona en el que la comedia no se esfuerza por hacer reír sino por hacer sentir y dudar.

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